Teoría de yoga - Respiración
Generalmente permitimos que nuestros sentidos nos gobiernen
y cedemos a los deseos casi sin poder evitarlo, incluso sintiendo que podamos
estar cometiendo un error. ¿Nunca has pasado cerca de una tienda, y al ver algo
que te gusta (un vestido, un bollo, un colgante) has entrado sin dudar y has
adquirido el producto? Eso, es el gobierno de los sentidos sobre la mente, y
eso es lo primero que aprenderemos a controlar, a los sentidos.
Para estructurar la explicación, dividiré al humano en tres
partes interdependientes: Cuerpo, mente y espíritu (o alma).
El cuerpo pertenece al plano físico, es gobernado por las
leyes naturales, como cualquier otro ser vivo, nace, crece y perece. Necesita
alimento para sustentar sus estructuras y cuando entra en desequilibrio decimos
que enferma; si ese desequilibrio no es corregido, cada vez estará peor, hasta
el momento en el que no sea capaz por sí mismo de mantener la vida y se detenga.
La mente (El cerebro principalmente), pertenece al plano
físico, pero sirve de puente al plano espiritual, en gran medida, gobierna al
cuerpo. Por ejemplo, no puedes decidir cuándo tus arterias se dilatan o se
contraen, pero sí puedes elegir no respirar por un período breve de Tiempo.
Estos son (resumiendo mucho) el sistema autónomo (automático, para el
mantenimiento de la vida) y el somático (elijo mover o no el brazo).
El espíritu es más complejo de entender o explicar, depende
en gran medida de las creencias de uno, y, científicamente hablando, no hay
pruebas fehacientes de su existencia. Aun así, dentro de la filosofía del Yoga,
podría ser definido como la parte trascendental de nosotros, la que está con
nosotros, dentro de nuestro cuerpo, pero que no perecerá porque éste lo haga.
Podríamos decir que es nuestra esencia.
Ahora que, a grandes rasgos, tenemos definidas las tres
partes que definen a cualquier humano, volvamos a lo que nos concierne:
Encontrar la forma de ser dueños de nosotros mismos. ¿Cómo? Al igual que los
niños, primero gatearemos, luego andaremos y ganaremos confianza y coordinación
para correr.
Mantener a nuestros cinco sentidos clásicos felices (vista,
oído, gusto, tacto y olfato) nos genera bienestar, por el contrario, sentir
algo desagradable provoca rechazo y malestar. Esto es muy importante y es la
base de la mayoría de nuestros errores, a la vez que de la mayoría de las
campañas publicitarias (es muy típico que las panaderías mantengan la puerta
abierta para atraer clientes por el dulce aroma de sus productos).
Ser consciente de cómo nuestros sentidos (nuestro cuerpo)
“tiran” de nosotros para obtener su recompensa tan rápido como le sea posible,
es el primer paso para gobernarlo; pero antes de andar, gatea.
¿Qué hacemos en todo momento inconscientemente, pero que nos mantiene con vida?
Respirar.
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